| Situación
y demanda
Dotar a la Argentina de un sistema de identidad
visual que sintetice gráficamente los atributos diferenciales que emergen de la
Estrategia de Marca País (EMP) elaborada conjuntamente por
organismos del Estado Nacional y numerosas entidades privadas en
un proceso de investigación y consulta que insumió dos
años de trabajo. Esta identidad visual debe contemplarse como
un componente vital de un proyecto estratégico mayor.
La ejecución
de la EMP significará un reposicionamiento de la imagen de
Argentina en el mundo, resaltando sus ventajas competitivas.
Redefinición y objetivos
Cuando se examinan todas sus implicancias, condicionamientos y derivaciones,
la MP es una trama hipercompleja de requisitos, actores y atributos.
Se trata de un sistema sígnico multipropósito que posee
un número de solicitaciones infinitamente mayor al de las
marcas comerciales. Debe satisfacer aspiraciones y expectativas comunicacionales
de carácter institucional, mercantil, político, cultural
y turístico en contextos diversos, fluctuantes y por momentos
paradójicos. Debe servir con igual eficacia a cada uno de
estos sectores e intereses sin detrimento de los otros y será objeto
de pertenencia de un colectivo diverso y heterogéneo compuesto
por millones de personas, rozando aspectos tan sensibles como la
noción de nacionalidad.
Proyecto y resultados
Se procuró construir un signo polivalente, capaz de transportar
sentido para cualquiera de estos referentes, cabalgando entre la noción
de
“país para trabajar” (eficiente, integrado, racional)
y “país para vivir” (amistoso, cálido, pasional).
Requerida como paraguas antes que privativa de un sector, la marca
debe renunciar a lo específico en pos de la polisemia. Esa carga
de ambigüedad exige naturalmente un signo con un grado importante
de abstracción, capaz de articular tanto con la noción
de globalidad, como de generar acento local. Se perfila así,
una marca bajo el concepto “glocal” equilibrada entre ambas
demandas contrapuestas y destinada a integrar y resignificar las paradojas.
Como idea central de la propuesta gráfica, y contra toda pretensión
reduccionista, se trabajó desde la particular indefinición
que caracteriza al debate sobre nuestra identidad nacional. La falta
de aglutinantes claros al respecto –más allá de
algunos rasgos, hábitos o personajes aislados–
resulta ineficiente para la proyección de una identificación
sólida en el tiempo. Establecimos entonces la noción
de identidad argentina como mosaico, como yuxtaposición de hechos
y figuras, como producto sintético de lo múltiple y lo
diverso en permanente dialéctica. La marca de un país
joven, cuya identidad está en proceso de construcción
y se proyecta hacia el futuro.
Este tipo de propuesta, pensada como sistema abierto, permeable a las
derivas de lo situacional y concebido para evolucionar en el tiempo,
no puede definirse de antemano como una totalidad cerrada. Consideramos
que el sistema visual crece y se desarrolla en respuesta a las demandas
cotidianas, muchas de ellas imposibles de imaginar a priori para un
proyecto de esta escala.
La identidad visual de Marca País Argentina fue
definida en concurso nacional ganado por Guillermo Brea junto a Alejandro
Luna y Carolina Mikalef con decisión unánime del jurado.
Más información en http://www.marcaargentina.gov.ar
|