13/06/2014

Toxi taxi

Interesantísima cobertura le ha dado el colega Enrique Dans en su blog, al conflicto que el servicio Uber ha desatado con los taxistas europeos. Si grandes industrias como la música, el cine, o los diarios no han sabido cómo responder al fenómeno de la sociedad red, menos lo sabe el sindicato de taxistas. Como de costumbre, la única ocurrencia es acusar y denigrar al recién llegado antes que revisar por qué el propio negocio se está agrietando.

Con menos dinero en abogados y más en innovación, posiblemente las cosas serían más fáciles. Claro que para eso, hay que tener vocación por tratar bien al cliente, cosa que en general no abunda y justamente explica por qué el usuario busca nuevos caminos. Después de todo, si cuando se queda es un rehén y cuando migra es un fugitivo, no tiene mucho que perder. Unas pocas empresas ya lo saben.

Mail Twitter Tags
0 .+